EL CASTILLO A FONDO


Por Miguel Angel Nicolás Ballester

El geógrafo y científico árabe Al-Idrisi (1099-1165) autor de una de las más importantes obras geográficas de la época medieval, titulada Uns al-muhay wa rawd al-furay, hace referencia en ésta y en una sola ocasión al hins ar-R.di.n.s, localizando ésta fortaleza a medio camino entre Medimaceli y Albarracín. La noticia no puede ser mas escueta. Esta es la unica mención en una fuente árabe a dicha fortaleza.

Parece ser que ar-R.di.n.s = Arrodenes = Ródenas. La importancia de la identificación del hisn ar-R.di.n.s citado por Al-Idrisi y su vinculación a la actual localidad turolense de Ródenas, no radica en sí misma, por más que sea obvio su interés. Seguramente, el principal interés de esta identificación se deba a la mejor comprensión del papel de los husun en al-Andalus que de ella se deriva. Efectivamente, ni su tamaño, ni su disposición, aprovechando un peñón rocoso, permiten comparación de ningún tipo con los "castillos campesinos" levantinos, ligados a comunidades campesinas caracterizadas por su alto grado de autonomía política y económica. La fortificación andalusí de Ródenas, es sin duda un buen ejemplo de hisn estatal, cuya función es no solo la de velar por la defensa de las fronteras y de la independencia de la taifa de los Banu-Razin, sino también de la de organizar el control de la minería y de la recaudación fiscal ligada tanto a esta actividad como a la producción campesina de su entorno en esta zona de frontera.

Posible aspecto del castillo de Ródenas en el siglo XIII

Estudiando los muros, que aun se conservan en el flanco norte, observamos que se trata de lienzos de muro de distintas épocas, los más antiguos los podrimos fechar en la mitad del siglo X, coincidiendo con su construcción, siendo esta fortaleza el limite occidental de la Taifa de Albarracín, parece que se reforzo su defensa en el siglo XI.

En epoca cristiana Ródenas sigue siendo un pueblo fronterizo y se continua reforzando su defensa. A las afueras del pueblo subsisten dos torres no iguales en su planta cuadrada, miden 6 y 5 m. pero coinciden en su buen aparejo de mampostería, reforzada por sillares en las aristas, todo del típico color rojizo de Sierra Menera como en el cercano castillo de Peracense. Tienen saeteras y una puerta enmarcada en grandes sillares que forman una especie de arco conopial muy rebajado, estas torres hay ciertos historiadores que las califican como torres de defensa y afirman que servían para la primera defensa del pueblo situado en un llano a 3 Km de la raya castellana; pero si se estudia detalladamente su interior queda la duda que pudieran construirse como excelentes palomares que se levantarían en el siglo XIV, pertenecientes a los moradores de la casa del olmo que en aquellos tiempos pertenecía a la influyente familia de los Martínez Rubio y actualmente a Carlos Muñoz. Pero la autentica defensa sigue estando en la fortaleza, colgada en los riscos de la sierra.

Conocemos los nombres de varios alcaides designados por los Azagra hasta 1284 (año en que fue tomado Abarracín por Pedro III) y después por los reyes de Aragón.

Los nombres de los señores del castillo o alcaides fueron:
· En 1189 Don Rodrigo de Orgáiz, que a la vez lo era de Martín del Río pueblo entonces de la comunidad de Daroca.
· Se sabe que Gonzalo Fernández de Azagra (hermano de Pedro Fernández de Azagra 3º señor de Abarracín) poseía el castillo en 1214 y que de el debía responder a su hermano Pedro, este lo empeña a Sancho VII el fuerte de Navarra por 5.000 mazmudinas de oro.
· En 1287 Don Sancho Ruiz de Azagra.
· En 1294 Don Gonzalo Fernández de Heredia que percibe 1000 sueldos del rey por su tenencia.
· En 1300 Don García Fernández de Heredia que percibe 1000 sueldos por tenencia y otros 1000 sueldos por dos caballerías.
· En 1340 Don Gonzálo Fernández de Heredia.
· En 1412 Don Sancho Sánchez de Oruño escudero de Albarracín. · En el reinado de Felipe II (1556-1598) Juan Martínez Rubio y Pedro Martínez Rubio vecinos de Ródenas.

Tampoco faltan diversas noticias, pues era una fortaleza fronteriza que sufrió en la guerra castellano-aragonesa de los Pedros (Pedro l de Castilla y Pedro IV de Aragón) del siglo XIV, era el antemural de Peracense uno en cada extremo de un desfiladero que conducía a las tropas invasoras de Castilla a la llanura del Jiloca. En estos años la Dehesa del Campo está vinculada al patrimonio del castillo.

En el siglo XIX está en manos de los Julián y Catálan de Ocón siguiendo luego en propiedad de los Julián.

El final del Señorio de Albarracín se produjo al agotarse la línea de varones, heredo el teritorio doña Teresa Alvarez de Azagra, casada con Don Juan Nuñez de Lara, y en la guerra que le impuso Pedro III de Aragón se rindieron, (1284) Abarracín y Ródenas.

Cedió el rey el territorio a su hijo natural, el infante don Fernando y a su madre doña Ines Zapata, los cuales por su mal proceder, perdieron la posesión, después de una breve guerra, en 1287. El baluarte que más resistió fue la Torre del Andador, defendida por Sancho Ruiz de Azagra, por lo cual le concedió Alfonso III la sobrejunteria de las aldeas de Daroca y tenencia del pueblo y el castillo de Ródenas.

Recibió don Juan Nuñez varias concesiones de los reyes, y acabo pasándose al servicio del rey de Castilla, por lo cual don Alaman de Gudar se posesiono de Abarracín y Ródenas en nombre del rey el año 1300, quedando unido el territorio al Reino de Aragón. Parece que como consecuencia de la acción de Juan Nuñez el Rey de Aragón desterró a gran parte de la población de Ródenas para repoblar tierras andaluzas reconquistadas y trajo al pueblo población vasca y navarra, consecuencia de ello son muchos de los apellidos que hay ahora en el pueblo con este origen; por contra en las provincias de Valencia, Albacete y algunas andaluzas es frecuente el apellido Ródenas ya que las personas desterradas adoptaban el apellido de su lugar de origen, también hay apellidos Ródenas en la zona de Levante por que Pedro Ruiz de Azagra señor de Anbarracín ayudó con soldados de la sierra, a Jaime l el Conquistador en 1231 en la conquista de Valencia, este en premio a los servicios realizados dio tierras recién reconquistadas a los soldados de la serranía entre ellos de Ródenas, fijando su residencia en levante y adoptando el apellido de su lugar de origen.

En los reinados de Jaime II, Alfonso IV y Martin el Humano figuraba como fortaleza atendida por la corona, el primero en 1296 autorizo un gasto de 1400 sueldos jaqueses para reparar el castillo, asi como en 1407 el rey Martin concedio 600 florines. En tiempos posteriores perteneció este pueblo a los condes de Fuentes, y por ultimo, a los Catalán de Ocon.

En el año 1912 algunos vecinos hicieron construir en las ruinas del castillo un palomar, respetando parte de la obra que aun estaba en pie, pero la oposición de otros vecinos anuló este propósito. Por los años 1912 al 1914 el historiador Florentin Andrés y Valero, investigo unos interesantes pergaminos en el archivo municipal y en la casa parroquial relacionados entre otras cosas con los privilegios otorgados al pueblo en 1391 por Juan I y en 1428 por Alfonso V el historiador los firma y los resume en su reverso, estos documentos se encuentran actualmente en el ayuntamiento y microfilmados en Teruel.